El acceso a las tecnologías para personas adultas mayores

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Por Ana Matilde Ordeñana

A pesar de los notable esfuerzos para el acceso tecnológico de las personas mayores en los espacios educativos, aún quedan muchos retos por enfrentar.

La experiencia compartida por las personas mayores sobre las motivaciones y aprendizajes en el acceso y uso de las tecnologías se vincula con el desarrollo de los cursos especializados que se imparten desde la Asociación Gerontológica Costarricense AGECO. Se percibe específicamente en el área de tecnológica, a partir de la inclusión de cursos para aprender a utilizar la computadora y paquetes ofimáticos a partir del año 2005 y la profundización a partir del año 2020.

Estos cursos, año tras año, fueron creciendo en cantidad y cambiando sus ejes temáticos a partir de los avances e incorporación de la tecnología en la vida cotidiana.  Los cursos para aprender a utilizar la computadora fueron ampliando sus contenidos del aprendizaje de paquetes ofimáticos al uso del Internet.  Posteriormente, se fueron incluyendo alternativas educativas para aprender a utilizar los dispositivos; para esto, se tomó en cuenta que hay una mayor facilidad para adquirir una tableta o un teléfono inteligente, antes que una computadora portátil o de escritorio. 

Otro de los avances estuvo relacionado con la inquietud por aprender a utilizar las distintas redes sociales y otras aplicaciones de edición de video, diseño y comunicación.  Todos estos cambios respondieron a las necesidades y motivaciones de las personas mayores en un contexto cambiante.

En tiempos previos a la pandemia, la matrícula para los cursos de tecnologías aumentaron año con año, gracias a la motivación de muchas personas adultas mayores de perder el miedo a utilizar las tecnologías, aprender su uso, utilizarlas como medio de información y comunicación. También por su necesidad de compartir con otras generaciones, aplicarlas a su vida cotidiana, realizar proyectos personales y tener mayor acceso a las opciones de empleo.

Además, los cursos en modalidad presencial permitían contar con equipos y acceso a Internet como parte de cada curso, una realidad que cambió con la pandemia y las medidas para disminuir la propagación y contagio de virus.

Interés por continuar participar, pero sin acceso a dispositivos

Con el avance de la pandemia muchas personas adultas mayores se enfrentaron a un cambio abrupto. El uso de las tecnologías como medio para acceder al aprendizaje, comunicación, socialización y participación se convirtió en la opción más segura o la única en muchos casos, pero muchas de estas personas no contaban con los recursos o conocimientos básicos para acceder a estas alternativas.

El panorama actual presenta 3 escenarios:

    • Personas sin acceso a Internet y sin equipos
    • Personas con acceso a equipos e Internet, pero sin redes de apoyo o con ninguno o poco conocimiento en el uso de los dispositivos o aplicaciones.
    • Personas con acceso a Internet, con conocimientos y con redes de apoyo para su uso. 

Las tres realidades son distintas pero tienen un punto en común: los deseos de continuar participando y aprendiendo.  Es por esto que hay tres premisas que se tornan clave para propiciar la participación tecnológica de las personas mayores:

Acompañamiento tecnológico  

En este contexto, muchas personas mayores se apoyan en sus familias: hijas-hijos, nietas-nietos y sobrinos-sobrinas para acceder a dispositivos o computadoras. Con ellos realizan  procesos de inscripción, ingresan a una clase y participan activamente en ellas.

Además, hay otro elemento clave para lograr esta participación: la creación de un sistema de soporte tecnológico que facilita la instalación de aplicaciones así como su uso y acceso, mediante tutoriales y apoyo telefónico.

Beneficios percibidos al participar en los cursos

Tras la participación de las personas mayores en los cursos virtuales y, específicamente en los cursos de tecnología, se evidencia que las personas logran sentirse más seguras al utilizar herramientas y aplicaciones luego de haber sido capacitadas. También esto les permite continuar participando y aprendiendo en espacios diseñados para este fin, además de ayudarles informarse, comunicarse, socializar y, ante todo, mantenerse actualizadas, vigentes e integradas en la sociedad.

Motivación y perseverancia versus una brecha que se ensanchó

El uso acelerado de las herramientas tecnológicas y sus aplicaciones nos tomó por sorpresa, pero el impacto fue mayor para aquellas que, por acceso o uso, no están familiarizadas o no cuentan con los recursos para realizar esa rápida adaptación. En el caso de las personas mayores ha sido clave en el proceso de transformación que tengan una actitud como la motivación por aprender, la perseverancia ante lo nuevo y desconocido y la relevancia que le dan a mantenerse activas y vigentes.

A pesar de los notable esfuerzos para el acceso tecnológico de las personas mayores en los espacios educativos, aún quedan muchos retos por enfrentar. Entre ellos hay que mencionar la necesidad de mejorar las posibilidades de conectividad, ampliar las posibilidades de contar con equipos y, sobre todo, dotar de mayores conocimientos a la población mayor, es decir, priorizar estrategias para llegar aquellas personas en las cuales la brecha tecnológica se hizo más amplia en el contexto de pandemia actual.


La Licda. Ana Matilde Ordeñana Iraheta es Educadora Física; IGEF, AGECO.


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