Esencia tica: Nacimiento de la cultura hip-hop en Costa Rica

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Por Enrique Castillo/Kingstar
@kingstarcr

El conocimiento es lo que convierte realmente al hip-hop en un movimiento cultural con una filosofía de vida, con reglas, valores y formas de conducta que le brinden al individuo una mejor calidad de vida.

El Hip-Hop es un movimiento cultural que nace en la ciudad de Nueva York, específicamente en el Bronx, a inicios de los años 70. En esta zona de la ciudad vivían familias de escasos recursos, de las llamadas minorías, que incluían una amplia población de afroamericanos, familias o hijos de inmigrantes latinos (en su mayoría de Puerto Rico y República Dominicana), pero también jamaiquinos y de otras islas del Caribe.

De estas comunidades y su sed por crear surgen los 5 elementos de La Cultura Hip Hop: el DJ’ing (que dio paso al scratching y otras técnicas de mezcla en tornamesas), el Breaking (lo que conocemos popularmente como breakdance), el Graffiti, el MC’ing (rimar y animar al público con un micrófono) y el Conocimiento.

El DJ’ing fue el primer elemento y el más importante para la creación de block parties en el Bronx, espacios de unión comunitaria. Este elemento reunía a las personas para hacer comunidad en un ambiente lúdico y pacífico, lejos de los abusos policiales y la violencia de las pandillas.

El MCing es el segundo elemento y empieza cuando a la hora de animar la fiesta se rimaban algunas palabras con ingenio para provocar una respuesta en el público. Con el tiempo, el rap pasa de ser improvisado y un murmullo en las calles, para convertirse en el principal medio de expresión de la cultura hip-hop.

El Breaking tercer elemento nace en la pistas de baile de los block parties, influenciado por los bailes de pandilla y los breaks instrumentales alargados que sonaban los DJ’s para evitar interrumpir las rutinas bailables.

El Graffiti tiene una historia compleja y extensa que va más allá del hip-hop, pero se integra a la cultura cuando las pandillas empiezan a demarcar su territorio con tags y obras que los representaban en los carros del tren en Nueva York. El graffiti es un medio de denuncia, de expresión de ideas y muchas veces un homenaje a los caídos.

El Conocimiento es el último elemento y es sumamente importante para reconocer lo que entendemos por hip-hop. Estos saberes impulsados por el espíritu de unión de los pueblos es lo que convierte realmente al hip-hop en un movimiento cultural con una filosofía de vida, con reglas, valores y formas de conducta que le brinden al individuo una mejor calidad de vida y la oportunidad de integrarse productivamente a la sociedad con el desarrollo de su elemento o disciplina.

¿Cómo llega el Hip Hop en Costa Rica? 

Según lo que he investigado entrevistando a diversas personas, por experiencia propia y a través de otras fuentes de información, los primeros indicios de la Cultura Hip-Hop en Costa Rica datan de inicios de la década de los años 80.

El tema “Rapperʼs Delight” de Sugar Hill Gang, publicado en 1979, marca la llegada de la primera ola de influencia de la cultura hip-hop a Costa Rica. Este tema fue un hit en la desaparecida Radio Juvenil. Para el año 1981, ya existían en la radio tica programas como Disco Studio 89, donde se escuchaban canciones como “Planet Rock” de Afrika Bambataa y “Rock It” de Herbie Hancock, entre otros. 

Dos años más tarde, el estreno de la película Flashdance, impulsó en el país el surgimiento de los primeros b-boys. El breaking fue el primer elemento del hip-hop que se empezó a desarrollar en Costa Rica, sin que se conociera el bagaje cultural que tenían esos movimientos llamativos que se practicaban en el espacio público.

La segunda mitad de la década de los 80 trae desde Estados Unidos las primeras grabaciones de música hip-hop, por medio de las personas que trabajaban en los cruceros que desembarcaban en Limón. Al mismo tiempo, estos álbumes y sencillos llegan a Costa Rica por medio de extranjeros o nacionales que los traían desde Estados Unidos en vuelos comerciales.

Cuando llegaba un cassette de audio o videos (en VHS), el barrio completo adquiría una copia y a su vez generaba más copias que permitían su difusión. Estas conexiones culturales surgieron, en su gran mayoría, en familias afrodescendientes y por ese motivo la mayoría de los raperos o MC’s eran afrocostarricenses y cantaban en inglés (el rap en español se popularizó hasta mediados de los noventas con grupos como Control Machete de México y varios artistas de rap españoles).

A los escenarios

Los primeros representantes de la cultura hip-hop en un escenario ticos fueron los miembros del reconocido grupo Soul Machine. La agrupación contaba con un MC (rapero) de origen norteamericano y tres bailarines que en sus rutinas incorporaron figuras de Breaking.

En 1990, se dio un acontecimiento que marcó la difusión del MC’ing en la historia del hip-hop costarricense. Un concierto que celebraba los 15 años del programa de videos musicales más importante de la época, “Hola Juventud”, fue la plataforma para que MCʼs nacionales dieran su primera presentación ante un público masivo.

Poco después, en 1991, un concierto con el grupo nuevayorkino C&C Music Factory y el cubano-americano Mellow Man Ace, fue el primer evento internacional de rap y atizó el interés por el género. Este concierto tuvo como teloneros al grupo VCR, compuesto por Enoch Samuels, Jeffrey Acosta y Patrick Skipton, seguido por el dúo nacional La Pasa Tarasa, integrado por Gustavo Guzmán y Brian Swett. Este dúo fue el primero en sonar un tema de rap en las radio emisoras nacionales. Para ese entonces, VCR ya se presentaba en festivales colegiales, shows de variedades y fiestas privadas, durante las cuales combinaban el baile y el rap.

Los primeros hits

A inicios de los años 90 surgió Boom Box, un grupo integrado por Enoch Samuels, Frank Navarro (cuyo nombre artístico es G. Termis) y Hubert Watson (Huba), quien de hecho fue pionero en la difusión radial del hip-hop. Al mismo tiempo, el grupo Juice daba sus primeros pasos. Este estaba compuesto por Mareo Richardson, Roberto Barret, Álvaro Rickeets, Dwane Roper y Mike Roper. Los grupos se movían en los mismos ámbitos dando presentaciones y poco a poco se fue formando una pequeña escena de grupos nacionales y fanáticos del género.

En 1996 el movimiento alcanzó otro hito: el éxito comercial. El grupo Ragga by Roots, compuesto por Hubert Watson, Roberto Barret, Frank Navarro y Francisco “Paco” Jimenez se convirtió en un fenómeno de ventas y presencia en radios con canciones como “Sentimientos”. La agrupación se convirtió en un ícono de la música costarricense y rebasó los récords de ventas de discos establecidos hasta el momento por cualquier artista nacional.

El debut de Ragga by Roots dio paso a otros grupos como Natural Vibes, que con su primer sencillo “Welcome to My World” logró conquistar las radios. Natural Vibes lo integramos Enoch Samuels (The Pro), Sasha Campbell y quien les escribe, Enrique Castillo (Kingstar).

A mediados de los 90, se abrió un nuevo espacio para los adeptos de la cultura, llamado Casa Matute, en San José (avenida 10, calle 21). Casa Matute es considerado hasta la fecha el mejor club de hip-hop que ha existido en Costa Rica por darle casa a los amantes del hip-hop que querían conocer a otras personas similares y por ser el lugar en donde se dieron a conocer algunas figuras importantes en la escena, como el DJ Big B.

Sin embargo, Casa Matute sobrevivió solo un par de años. Otros bares que igualmente influenciaron la escena, surgieron en San Pedro All Star (junto al desaparecido Sand) y DiNoiz (junto a El Higuerón); pero al igual que Casa Matute, no lograron subsistir por mucho tiempo. 

En crecimiento

El 2010 marca un antes y un después, con la realización de los primeros festivales de hip-hop, los esfuerzos por mantener espacios abiertos a la cultura, la reactivación de eventos y conciertos y la presencia de nuevos grupos más organizados e influyentes. El 2010 marca una reactivación sin precedente que propicia el crecimiento de la cultura.

En el 2010 se organizan en Costa Rica las primeras batallas freestyle de MC’s y una nueva generación empieza a conocer el lado “competitivo” del hip-hop, que en muchas ocasiones se aleja de los ideales de unión de la cultura.

Sin embargo, la proliferación de nuevos artistas sigue en aumento y con internet como método para asegurar la difusión de las propuestas, sellos independientes como Resistencia Subversiva, Ruff N Tuff, Phantom Sounds, Lácteo Cósmico, Música para las Mentes, Mad Flava, entre otros, captan la atención del público latinoamericano.

Tanto la vieja como la nueva generación de artistas y promotores de la cultura hip-hop costarricense, prometen dejar un legado cultural y artístico de importancia y necesario para las futuras generaciones.


Kingstar es un MC y productor de hip-hop con más de 20 años de experiencia, fundador del sello costarricense Resistencia Subversiva. En julio publicó su disco “Nacidos del caos”.


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