El abecedario de los sueños

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Por Idahyma Barrantes
@idahyma

Todas imágenes oníricas que forman parte de un gran abecedario que ayuda a descubrir el significado latente de emociones asociadas a cada uno.

Cuando dormimos, perdemos el estado de la conciencia y dejamos de controlar nuestros pensamientos y movimientos. La psicología de los sueños toma en cuenta los conocimientos que se han desarrollado desde la antigüedad y la experiencia en diferentes culturas soñadoras para su clasificación. Las fases del sueño son 4 y se han investigado por medio de la Tomografía por Electrones y Positrones (PET) observando por color las áreas de la actividad fisiológica general del cerebro.

Cada fase se completa en 90 minutos y se repite siete veces en la noche reparando cada sistema del cuerpo. En la primera fase, el durmiente deja la vigilia, la segunda fase es donde inicia el estado del sueño, ya que cesa toda relación sensorial con el mundo exterior. La tercera fase es el sueño profundo y toda acción metabólica disminuye. En la cuarta fase va aumentando el ritmo metabólico, los movimientos del cuerpo y la actividad eléctrica cerebral retornan, aún así es la fase más difícil para despertar. Entre la tercera y  la cuarta fase se encuentra el estado del sueño o Estado REM (Movimiento Rápido de Ojos), según Nathaniel Kleitman, fisiólogo(1953).

¿Por qué soñamos?

Durante las horas de vigilia, el cerebro acumula dióxido de carbono, colesterol y ácido láctico; durante el sueño se redistribuyen por el cuerpo. Se activan áreas del cerebro que permanecen inactivas durante la vigilia. Esta son las razones fisiológicas del sueño. El Estado REM o acto de soñar tiene  funciones emocionales. Es la forma de desechar experiencias diurnas indeseadas y de entender mejor nuestros pensamientos y emociones. Al soñar, la imaginería de los sueños no es copia fiel de los recuerdos, sino que las emociones se encuentran resaltadas y coherentes con las imágenes del sueño, formando un abecedario individuado en la psique de cada soñante.

Se puede soñar en colores como el azul de la felicidad o el rojo de la pasión, con las fuerzas de la naturaleza como las estrellas o el fuego, con cuerpos y lugares, acciones y situaciones, con la vida y muerte y con animalitos. Todas imágenes oníricas que forman parte de un gran abecedario que ayuda a descubrir el significado latente de emociones asociadas a cada uno.

Madard Boss, contribuyente existencialista de los sueños considera que sirven para desechar recuerdos y emociones que, de lo contrario, atiborrarían nuestra mente. En este tipo de sueños se encuentran los sueños más comunes, algunos ejemplos:

Soñar volando tiene que ver con sacar ansiedad.

Con agua; no poder expresar sentimientos o sentimientos encontrados, falta de manejo de emociones.

Con el fin del mundo; necesita nuevas motivaciones.

Ser atacado; cambios, incertidumbre, vulnerabilidad o violencia en su vida cotidiana.

Serpientes; expectativa de traición.

La muerte; fase de transición dura, escapar de las exigencias diarias, necesidad de cambio.

La presencia de alguien; necesidad de controlar sentimientos en malas relaciones.

Boda; deseos urgentes de cambio.

Irse en un hueco; duelos por separación.

Desnudez; temor a ser víctima de violencia verbal.

Dientes caídos; vergüenza o enfermedad.

En el sueño intervienen el consciente que es la vigilia, el Yo y el inconsciente o Ello que son pensamientos, sentimientos y recuerdos que no tuvimos tiempo de ponerles atención en la vigilia por lo que están reprimidos. Para Freud el consciente e inconsciente se conectan en los sueños expresando los deseos y los miedos, muchos de ellos sexuales, por medio de símbolos. El Yo es la moral la lógica y lo racional, el ELLO nuestros instintos animales. Los sueños se distinguen en experiencias conscientes o de la vigilia y símbolos de deseos instintivos.

Para Carl Gustav Jung hay tipos de sueños que derivan de relatos de mitos e imágenes religiosas compartidas en una misma sociedad y por todos los humanos por desarrollarnos históricamente en el mismo planeta. Es el concepto de Arquetipo, o imagen básica genética. Cuando los sueños son arquetípicos le llamamos “El Gran Sueño” y puede ser premonitorio. La persona soñadora puede conectar con su Yo superior por medio de claves para llegar a la iluminación.

Los sueños más comunes y los arquetípicos pueden ser premonitorios bajo un esquema amplio de interpretación en el que se analice un significado útil y a la luz de los encuadres científicos. Los sueños premonitorios no son comunes y se requiere entrenamiento para tenerlos e  interpretarlos.

El mensaje de los sueños

En el siglo VIII antes de nuestra era se consideraba en Grecia y Egipto que los sueños portan un mensaje divino, por lo tanto, tienen una función curativa y le indican a las personas cómo orientar su vida. 400 años después Hipócrates llega a considerar a los sueños como métodos de diagnóstico ya que son metáforas donde aparecen partes enfermas del cuerpo o de la vida.

En el Antiguo y Nuevo Testamentos se encuentran personajes importantes como José o Daniel; interpretes de sueños; Juan señala que no debe haber culpa o vergüenza en los sueños ya que las personas no son responsables de captar mensajes de carácter divino. El Profeta Mahoma es también un importante intérprete de sueños, le dictó, en estado de sueño, el Corán a su amada Ahisha. La madre de Buda tuvo un sueño en el que un diminuto elefante blanco penetraba en su vientre y los brahmanes afirmaron que precedía el nacimiento de un gran gobernante. Para los seguidores de Zoroastro, la interpretación de los sueños está ligada al mes en que se tienen.

En América hay tribus de mujeres soñadoras que consideran que los sueños son un método especializado para desarrollar una facultad deseada proveniente del reino animal o vegetal, es así como se cumularon sus conocimientos en la medicina herbolaria psicofísica y el chamanismo. Consideran que los sueños se pueden controlar y modificar: Si ocurre un peligro, hay que afrontarlo, si ocurre algo bueno, aceptarlo; no escuchar los malo. Las emociones de la vigilia influyen en los sueños pero estos también influyen en el mundo consciente. Para las tribus de soñadoras los sueños deben compartirse, hablarse e interpretarse entre todos.

La Rueda Cazadora de los Sueños

La Mujer Cambiante o Mujer Puma de los navajos en su Camino de  Belleza concibe el primer día a los Hijos de la Libertad, los que tienen su cuerpo en forma de estrella; la humanidad. A los seis días de La Creación concibió lo vegetal para que sus hijos vivan la vida como un sueño sagrado y entiendan que su tarea consiste en soñar el sueño y despertarlo. (Thymes y H. p6, 2002)

En las tribus de América se dice que la Gran Abuela Araña, Tejedora de Todos los Mundos hizo una rueda pequeña de sauce igual que el Universo y le puso una tela de araña, una piedra y una pluma de búho y la dejó en el bosque con el propósito de que los humanos no tengan malos sueños. Con la intención de que puedan atrapar los malos sueños con la tela de araña para que no anden sin rumbo.

El aire de la noche está lleno de buenos y malos sueños y podés “ser visitado” por un mal sueño. Los sueños también son destinos, así que hay sueños que no quedarán atrapados, sus símbolos o mensajes siempre llegarán a cada persona porque son relevantes para ella. Para esto, debés tener una Cazadora de Sueños en la habitación; los malos sueños que fueron cazados morirán en la tela con los primeros rayos del sol; ya no volverán nunca más. Las abuelas de la tribu las regalan a las parejas cuando se casan. Las plumas representan el aprecio por el aire puro.

El despertar de los Sueños

Los budistas desarrollan la capacidad de tener un elevado estado de conciencia durante los sueños para no olvidarlos y para permitirle a la mente consciente intervenir en el inconsciente  de esta forma se pueden realizar entrenamientos y resolver problemas de mejor manera.

Las observaciones culturales sobre los sueños son útiles y la psicología ha comprendido, ampliado y modificado ese conocimiento desde hace siglo y medio. Las técnicas de relajación, la hipnosis clínica, la programación con aromas, la conciencia plena, y el Despertar de los Sueños son algunas de las técnicas que nos llevan a mejorar el sueño y poder usarlo para aumentar la inteligencia racional y emocional que son los recursos que tenemos para direccionar nuestra vida de manera exitosa y satisfactoria.


Msc. Idahyma Barrantes es Doctora en Psicología Cognitiva de la Conducta, con 20 años de experiencia docente en psicología. Otras especialidades: Hipnosis clínica, sexualidad humana, terapias alternativas, escritora de psicología de la información y psicología culturista.


 

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